hoy tengo exactamente 20 años y 176 días, y me siento vieja. pero vieja en el sentido de que la juventud (si es que eso existe) se me resbala entre las manos y las horas. las horas tirada en la cama mirando el techo o páginas o apuntes o las caras de gente que no conozco ni veré nunca más en el metro o en el bus. mientras la gente vive y disfruta y lo pasa bien, a mí me ha tocado esto. ¿es algo que toca o que uno mismo se busca? muchas veces pienso en todas las posibles vidas que he decidido no experimentar, todas las versiones de mí que se quedaron en un cruce de decisiones, una esquina de posibilidades. no las voy a conocer nunca y nunca sabré si soy lo que quiero ser. yo creo que soy lo que quiero ser y que me gusta lo que soy, pero echo de menos cosas que no he visto. cosas como un grupo de amigas o una pseudohermana con la que hacer planes improvisados y compartir ropa y cama y secretos. echo de menos todo lo que no tengo y quiero todo lo que tengo, quiero a mis amigos y a las personas que me rodean y soy feliz hasta que llegan los domingos dando vueltas en la habitación y en la cabeza y en los planes que jamás llegarán a hacerse. todo el mundo dice que aún es muy pronto, que la vida empieza ahora, pero he dejado ir mi juventud y ahora la vida se me escapa entre reels y shorts y tweets. y entonces pienso en toda la gente que hay ahí fuera y en la gente que lo pasa bien y en la gente que lo pasa no tan bien, y en realidad tengo suerte, pero no tanta como me gustaría (eso no se puede elegir). ¡me apetece mucho hablar con alguien, salir de casa, hablar de tonterías, tomar algo, bailar (!!), cantar, reír! y no hay nadie a quien escribirle, no hay un supuesto grupo ocioso perpetuo que siempre está disponible ni una amiga que mira una peli contigo porque piensa lo mismo que tú. todos tienen su sitio y tienen su gente, y ya se te ha hecho tarde para encajar, así que lo único que te queda es dar vueltas en la lavadora junto a vestidos de fiesta que te pones para ir a hacer un examen y nada más y nadar en mares de fisiología, genética y anatomía patológica. ¿qué prefieres?
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